miércoles, 8 de julio de 2009

Capítulo 2: El comienzo



Un día de marzo, ventoso...18 horas y 12 minutos. Un silencio estremecedor salpicado de órdenes médicas de un poco aquí y un poco allá, Una yegua tinajera se estremece elevada del suelo y en su mente un solo pensamiento y una sensación "ni en mis peores momentos activia, he sentido algo así".

Un empujón, estilo cuando sacábamos el último trozo de flash que se te quedó atrapado en la parte de abajo, y zas, zas...aparece la cabecilla...el recién alumbrado mira a la madre y en unos segundos de contemplación, observando la sonrisa exhausta de la madre, el niño grita:

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.
Próximo capítulo: aaaah

1 comentario:

  1. bueno buenooo... menos mal que mi huevo cigoto no se entera de las barbaridades que se habla de él, que si un sueño "Activia" jasjajjaja o un "resto de flash".
    En cualquier caso, mary, creo que al menos en algo estás acertada: ¡la baby-correa me la pido ya! le diré a nono que me la mande a pedir.

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