
Si es que quién nos vendió la moto de que el trabajo redime...esto es una auténtica trastada...en el momento en el que mis pies perdían la memoria histórica de la esclavitud del zapato cerrado y jugueteaban libres, pletóricos, en sandalias, cholas y descalzos...ahora bajo la panza de burro hasta parece que lucen tristes...
Acabo de regresar y ya sonrío menos...las grandes charlas en el desayuno se han convertido en un contrarreloj de media hora: comida Otto, rule por si ha hecho algo, preparar desayuno, vestirme, desayunar y lavarme los dientes, ¡zas! (cierro la puerta del reino).
En las aceras hay que sortear a los miles como yo que con historias similares y ñoños también tristes, vienen y van a todos lados...guagua (piiii,piii...)
Y en mi mente el recuerdo del viento con sabor a mar, que me daba en la cara por la Graciosa y el chirrío de la pardela chiflada...si es que...ya estoy...hasta los huevos...tienen depresión...
A pesar de todo me quedan dos semanitas en el Alentejo y Algarve...yuhuuuuuu... Portugal está de moda.
Flora, déjate de depilarte las cejas y déjate la cj...ja,ja,ja...
Hola Hola huevito depresivo!!!
ResponderEliminarA mi los ñoñetes la verdad es que no me molestan tanto pero tengo unas bolsas en los ojos de los madrugones...graciás al control remoto del coche que sabe llegar sin problemas al parking pq sinceramente llego con los ojos cerrados a la ofi...Además no te quejes...por lo menos sabes que en breve podrás disfrutar de unos románticos días por los maravillosos prados portugueses...
Ánimo Mars lo bueno de las vacaciones es que siempre se le echan de menos...
Un besote a tod@s, Yo